¿Qué nos puede comentar de la formación del Estado Islámico (ISIS) ya que muchos medios hablan de él y pocos saben, a ciencia, cierta qué es?
Es un tema importante que lleva a una reflexión muy profunda en la medida que nosotros estamos ante una cultura que se mueve más allá del mediterráneo hacia Asia.
Es una cultura dominante con un sentimiento religioso tal vez similar a la que tuvo la cristiandad en el siglo XVI y XVII. Quiere decir, que la violencia, la fuerza y el empuje del islamismo en cierto modo lo tenemos que comprender como una posibilidad religiosa que clesiona con una fuerza tan grande como la que tuvo el cristianismo en los siglos del Renacimiento, en los siglos donde se produjo la Conquista de América, las guerras, la inquisición, en fín formas muy criticables.
Ahora estamos ante un episodio muy mayor que es el episodio de la interpretación de la oposición entre las dos religiones, son dos religiones distintas donde la presencia de Cristo está instalada en la cosmovisión islámica.
Lo que es importante es ver que hay un choque cultural entre dos formas de vidas distintas. La pretensión occidental de marchar hacia el este “liberando” pueblos a favor de la democracia y de formas occidentales de vida para ellos es un profundo peligro de pérdida de su esencia.
De la esencia del fundamento islámico de la vida que es tan legítimo como el fundamento católico de la vida. Ahora que los católicos hayan renunciado o disminuido en algún momento su poder no quiere decir que el mundo islámico vaya a tener la misma respuesta.
No sabemos en que medida se van a poder encontrar estos dos universos y los conflictos de nuesta época ya no son sociales sino que son religiosos. Desde la religión se organizan sociedades distintas.
En este caso, hay una revolución cultural que rechaza la cultura occidental y se encuentra con una dimensión económica y de estados sometidos a grandes empresas que sobre pasa los límites de una cultura que es rechazada, la cultura del consumo, de la productividad eterna, del triunfalismo, de la exterioridad, de un erotismo que transciende los niveles elementales de la moral religiosa.
Todo eso es rechazado y creo que ahí está el núcleo de ese conflicto que no se comprende bien.
A ellos no les interesa dominar al mundo en sentido geográfico simplemente quieren garantizar su espacio cultural.
¿Por qué en los últimos años se ha “satanizado” a la República Islámica de Irán?
Irán era uno de los bastiones que quedaron de la vieja cultura de Persia, no hay que olvidadar que el fundador del nuevo estado islámico fue en realidad Jomeini después de la revolución que derriba al Shah de Persia . El fundamento que organiza el país fue a través de él, de la palabra de Jomeini que simplemente grababa muy humildes tapes en las afueras de París sentado en el piso en una especie de tienda muy pobre pero con una enorme espiritualidad empezó a convocar no en base al consumismo y belicismo que había instalado el Shah, sino que fue en base a una apertura, a una dimensión religiosa que aparentemente estaría en el pasado pero en el fondo va creando un futuro posible y probable para el hombre porque lo otro el universo del Shah fue muy dependiente de Occidente.
En Irán se produce esa reacción y quedó entonces esa especie de fortaleza muy fuerte, de alguna manera es un país muy bien organizado y tendrá que recibir el mayor respeto para cualquier fórmula de paz que se quiera hacer en el Medio Oriente.
Después de las críticas de algunos medios a Ahmadineyad surgieron las críticas al Presidente Kim de Corea del norte. ¿A qué se debe que muchos medios también hayan satanizado al Presidente norcoreano?
Ese tema es más complejo porque interviene en una zona dominante de las Coreas, Japón, el sudeste asiático que es en gran parte la gran cultura china. Yo creo que eso cae en una esfera muy distina y muy fuerte.
El episodio de Corea del Norte viene de la división con Corea del Sur, en Corea del Sur se acepta una cultura externa, típica del mundo occidental a través de las grandes empresas se forman grandes empresas coreanas y Corea se transforma en uno de los productores de la sociedad consumista.
De la misma manera los coreanos del norte, elijen el otro camino ya no en una dirección religiosa sino en una situación no religiosa de política nacionalista. Corea del Norte es un bastión de resistencia a esta cultura occidental .
¿Por qué se hablan de Presidentes o líderes mundiales que pueden ser enemigos de la humanidad como Saddam Hussein, Al Gaddafi, el ex Presidente de Irán o el Presidente norcoreano?, ¿Por qué se habla de este temor a la hegemonía de algún país?
Eso forma parte de un sistema informativo que es deformativo, podrán decir lo que quieran de Saddam Hussein pero el pueblo iraquí no cree en las formas occidentales de construcción del poder, no creen en esa democracia, creen en otras formas democráticas de la vida que pasan incluso por lo religioso. Entonces, se busca demonizar.
Pero en el caso de Saddam Hussein fue el hombre al que le llevaron materiales nucleares y material militar en su guerra con Irán, ese material era occidental. El caso de Libia con Gaddafi fue un hombre que fue protegido por Francia, Inglaterra e Italia en la medida en que era un proveedor seguro de petróleo y gas para sus países. En ese sentido se demoniza, se acusa, se excluye pero eso no tiene un fundamento profundo. Con el tiempo nos damos cuenta que Hussein fue muy favorecido por occidente en el momento que Irán se imponía militarmente, después fue protegida Libia al punto tal que Gaddafi poco antes de ser asesinado era el amigo, lo recibia Berlusconi en su casa privada con todo el lujo en Cerdeña.
Entonces, se puede decir, ¿qué actualmente no hay ningún país que constituya algún peligro para la humanidad?
El peligro de la humanidad ha sido siempre el de la humanidad misma. Si un país cree que en el nombre del bien le da resultados su filosofía, sus mecanismos de gobiernos o mecanismos de poder para poder avanzar sobre otros países es un error.